Así es como relega la luz a sus manos
Así es como aprende,
tímida e insistentemente,
a crear el sonido, como si al tocar abriera.
Toca y se abre la música alumbrada
la puerta de una felicidad primitiva, sin tiempo
el primer gozo a mansalva, el placer esclavizante
de quien se sabe creador, hacedor, poderoso.
Todo alrededor crepita, nace a él.
O los libros de lo inevitable
Friday, April 13, 2012
Tuesday, September 20, 2011
Saturday, July 03, 2010
De la poética de la ensoñación
" De alguna manera, sólo he vivido para tener a qué sobrevivir. Al confiar al papel estos fútiles recuerdos, tengo la conciencia de realizar el acto más importante de mi vida. Yo estaba predestinado al Recuerdo."
O. W. de Milosz, L' amoureuse initiation
"... Toda la vida está sensibilizada por la ensoñación poética, por una ensoñación que sabe el precio de la soledad. La infancia conoce la desdicha gracias a los hombres. En la soledad puede distender sus penas. El niño se siente hijo del cosmos cuando el mundo de los hombres lo deja en paz. Y es así como en la soledad, cuando es señor de sus ensoñaciones, el niño conoce la dicha de soñar que será más tarde la dicha de los poetas. ¿Cómo no sentir que hay una comunicación entre nuestra soledad de soñador y las soledades de la infancia? Por algo en la ensoñación sosegada seguimos con frecuencia a la pendiente que nos devuelve a nuestras soledades infantiles."
en La poética de la ensoñación, Gaston Bachelard, FCE.
Wednesday, June 16, 2010
Sunday, May 02, 2010
Los monstruos no existen
Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.Los monstruos no existen. No se va a acabar el mundo.Casi nadie se muere de un momento para otro. El dolor no es permanente.
¿ O sí?
Thursday, April 15, 2010
Lléneme de lodo los ojos
Manos crispadas me confinan al exilio.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Figuras y silencios, Alejandra Pizarnik
Ayúdame a no pedir ayuda.
Me quieren anochecer, me van a morir.
Ayúdame a no pedir ayuda.
Figuras y silencios, Alejandra Pizarnik
Siempre esa garganta cerrada y los pasos reiterativos, casi torpes.
La media luz, la media tarde, la estúpida manera de soslayar todo lo que ha pasado.
A veces enciendo las yemas,
las pieles escinden la carne.
Todas las noches sueño a un felino distinto, cada uno me enseña los caminos para destruirme.
Me deshice de una mujer que me miraba desnuda, que me atacaba como en el amor. No he podido terminar una forma de vestirla. Mi madre siempre llega antes de que pueda detener el movimiento tropista que me ataca (o me seduce).
Anoche perdí el rumbo. Caminaba sobre pasillos lustrados. No había nadie. El lugar encerraba olores a pescado y las paredes se humedecían como atacadas por una boca que respirara sobre ellos. Una mujer me encontró, traía un mandil sucio sobre una falda gris. No usaba zapatos y era vieja.
Caminamos frente a frente hasta encontrarnos. No me miró. Extendió los brazos. Entre su carne yo empequeñecía y ella se agigantaba. Por fin me desplazó. Yo era un coqueteo con la locura, de un tiempo que pasó. Era un entramado de sombras y una forma absurda de algo que se cree alguien.
No tenía miedo debajo de ella. Sólo podía escuchar voces filtradas entre la humedad y el latido:
Que te has ido
Adriana
Éstas
Adriana
No hay oficio de largarse. No hay oficio de luchar. Impávida despierto hacia la noche. Aún sigue la noche y nadie me toca.
Otras veces, vuelta al dolor, me encuentro con mi reflejo. La crepitación de un foco de 60 y la hinchazón de la cara me hacen parecer una caricatura de máscara de alguien que creo que soy. Me miro más de cerca, el dolor me ha infectado los ojos y la carne. Mi cara es cualquier papiro arrugado entre las manos. Entre esos poros no hay luz. El dolor prescrito será por siempre y las noches, así, divididas, como si me negaran la tregua y los argumentos.
Siento que me miran. Alguien se acuesta a lado de mí y me observa con los ojos muy abiertos. Me mira esperando que lo mire y yo me mantengo cerrada. Quiero soñar y no verlo. Quiero extinguir el dolor. Pero el alguien me toca la entrepiena y toma entre sus dedos mi carne y la jala hacia su alguien y tengo que abrir los ojos. Entonces regresa el horror, la luz en el espejo, la desesperanza, las ganas de dormir y soñar las cosas creadoras de rictus.
La paz.
"El paraíso para mí es un instante de paz"
Sueño a una anciana enterrando notas y zapatos gastados en la esquina del jardín. Me mira y me muestra cosas: cabellos de mujer en montones organizados; ropa interior antigua, pequeña, con las marcas de haber sido arrancada con violencia; una esponja llena de maquillaje; un nombre... un espacio. Me abre los ojos y me pregunta quién soy. Qué hago ahí. No sé dónde estoy, el cabello no es mío. Se acerca, me toca. No quiero que me toque, pero me toca y me introduce una pala pequeña de jardín en el abdómen, en el bajo vientre. Me entierra un círculo del tiempo que quiero ignorar.
Yo no soy esto.
La ropa está en apartados de plástico y cuelga de la pared. Hay ropa que no es mía en una casa que es mía. Hay un hombre que es seducido por la televisión y yo tiro algo que no quiero ver. Quisiera no ver el agua sucia y la serie de tetas que en ella están hundidas. Fotografías de mujeres antiguas y desnudas se postran sobre el presente. Caigo, de pronto no estoy en una superficie firme. Me golpeo y sangro, pero ella que sangra no soy yo. Ni siquiera sé si estoy mirando a quien sangra. Hay una ventana. Afuera el viento terroso embroma a las personas que pasean. Todos caminan sin cubrirse y tienen los ojos llenos de tierra, como si quisieran cargar el lodo.
Malos diagnósticos y de repente el dolor, el malestar. No poder estar sentada, parada, recostada... no poder tocarme... Nadie sabe qué soy ni para qué sigo aquí. Yo quisiera saber qué quiere salir.
Que salga y deje de intentarlo; sólo intentarlo.
La media luz, la media tarde, la estúpida manera de soslayar todo lo que ha pasado.
A veces enciendo las yemas,
las pieles escinden la carne.
Todas las noches sueño a un felino distinto, cada uno me enseña los caminos para destruirme.
Me deshice de una mujer que me miraba desnuda, que me atacaba como en el amor. No he podido terminar una forma de vestirla. Mi madre siempre llega antes de que pueda detener el movimiento tropista que me ataca (o me seduce).
Anoche perdí el rumbo. Caminaba sobre pasillos lustrados. No había nadie. El lugar encerraba olores a pescado y las paredes se humedecían como atacadas por una boca que respirara sobre ellos. Una mujer me encontró, traía un mandil sucio sobre una falda gris. No usaba zapatos y era vieja.
Caminamos frente a frente hasta encontrarnos. No me miró. Extendió los brazos. Entre su carne yo empequeñecía y ella se agigantaba. Por fin me desplazó. Yo era un coqueteo con la locura, de un tiempo que pasó. Era un entramado de sombras y una forma absurda de algo que se cree alguien.
No tenía miedo debajo de ella. Sólo podía escuchar voces filtradas entre la humedad y el latido:
Que te has ido
Adriana
Éstas
Adriana
No hay oficio de largarse. No hay oficio de luchar. Impávida despierto hacia la noche. Aún sigue la noche y nadie me toca.
Otras veces, vuelta al dolor, me encuentro con mi reflejo. La crepitación de un foco de 60 y la hinchazón de la cara me hacen parecer una caricatura de máscara de alguien que creo que soy. Me miro más de cerca, el dolor me ha infectado los ojos y la carne. Mi cara es cualquier papiro arrugado entre las manos. Entre esos poros no hay luz. El dolor prescrito será por siempre y las noches, así, divididas, como si me negaran la tregua y los argumentos.
Siento que me miran. Alguien se acuesta a lado de mí y me observa con los ojos muy abiertos. Me mira esperando que lo mire y yo me mantengo cerrada. Quiero soñar y no verlo. Quiero extinguir el dolor. Pero el alguien me toca la entrepiena y toma entre sus dedos mi carne y la jala hacia su alguien y tengo que abrir los ojos. Entonces regresa el horror, la luz en el espejo, la desesperanza, las ganas de dormir y soñar las cosas creadoras de rictus.
La paz.
"El paraíso para mí es un instante de paz"
Sueño a una anciana enterrando notas y zapatos gastados en la esquina del jardín. Me mira y me muestra cosas: cabellos de mujer en montones organizados; ropa interior antigua, pequeña, con las marcas de haber sido arrancada con violencia; una esponja llena de maquillaje; un nombre... un espacio. Me abre los ojos y me pregunta quién soy. Qué hago ahí. No sé dónde estoy, el cabello no es mío. Se acerca, me toca. No quiero que me toque, pero me toca y me introduce una pala pequeña de jardín en el abdómen, en el bajo vientre. Me entierra un círculo del tiempo que quiero ignorar.
Yo no soy esto.
La ropa está en apartados de plástico y cuelga de la pared. Hay ropa que no es mía en una casa que es mía. Hay un hombre que es seducido por la televisión y yo tiro algo que no quiero ver. Quisiera no ver el agua sucia y la serie de tetas que en ella están hundidas. Fotografías de mujeres antiguas y desnudas se postran sobre el presente. Caigo, de pronto no estoy en una superficie firme. Me golpeo y sangro, pero ella que sangra no soy yo. Ni siquiera sé si estoy mirando a quien sangra. Hay una ventana. Afuera el viento terroso embroma a las personas que pasean. Todos caminan sin cubrirse y tienen los ojos llenos de tierra, como si quisieran cargar el lodo.
Malos diagnósticos y de repente el dolor, el malestar. No poder estar sentada, parada, recostada... no poder tocarme... Nadie sabe qué soy ni para qué sigo aquí. Yo quisiera saber qué quiere salir.
Que salga y deje de intentarlo; sólo intentarlo.
Friday, February 26, 2010
Tuesday, February 16, 2010
Comunicaciones
El viento me había comido
parte de la cara y las manos.
Me llamaba ángel harapiento.
Yo esperaba.
parte de la cara y las manos.
Me llamaba ángel harapiento.
Yo esperaba.
F. A. Pizarnik
Tuesday, February 09, 2010
señales del universo
suficiente.
(Del lat. sufficĭens, -entis).
1. adj. Bastante para lo que se necesita.
2. adj. Apto o idóneo.
_________________________
Miro una foto de hace unos cinco años y la vida se me atraviesa en el estómago. He visto rostros en sueños y he soñado rostros que me han herido. Miro alrededor y dos mujeres asiáticas caminan desnudas a lado de un hombre que maltrata a una mujer hablándole de vaginas estrechas mientras saca de su culo la sangre como un rojo desgajado, como un derrumbe, como un incendio.
Para la poligamia hacen falta huevos, hace falta una reiteración de lo que eres, de lo que intentas.
La insuficiencia manifiesta sobre la piel o sobre la forma en que se acomoda la carne del cuerpo a las entrañas. Las cicatrices de una piel antes otra piel que ahora menos pecas menos cuerpo
El vestigio de quien creí ser.
Una mujer extiende su desnudez bajo sábanas. Un hombre llega y se esconde a la altura de su sexo. La cabeza que descubro es la de mi madre y la cabeza que cerceno es la del hombre que se entrega...
Se fueron las frases, el llanto solipsista...
Despierto bajo el estupor de saber que me han herido. Quiero ver al culpable...
Quizá, después de todo, soy una bestia ignominiosa que se entretiene con el dolor ajeno, que supura la podredumbre de atraer todo lo que le daña, como si fuera un circo, como si en mirar lo que intento desaparecer me hundiera hasta el punto infame de tirarme al vacío... de desnucarme gratuitamente y luego mirar alrededor con los ojos entrecerrados de la estupidez que me traiciona.
Tirarme,
que me digan que no existo
Thursday, January 14, 2010
Leña del árbol caído
"No hay de comunitario más que la ilusión de estar juntos. Ciertamente, el atractivo de una vida colectiva auténtica existe en estado latente en el seno mismo de la ilusión -no hay ilusión sin soporte real- pero la comunidad verdadera está por crear. Ocurre que la fuerza de la mentira borra de la conciencia de los hombres la dura realidad de su aislamiento. Ocurre que en una calle animada nos olvidamos de que hay sufrimientos y separaciones. Y ya que a fuerza de mentiras olvidamos, el sufrimiento y las separaciones se endurecen; y a su vez la mentira también se quiebra sobre tal piedra angular. No queda ninguna ilusión a la medida de nuestra confusión.
El malestar me asalta en proporción a la muchedumbre que me rodea. En seguida, los compromisos que al filo de las circunstancias yo acordaba a la estupidez corren a mi encuentro, afluyen a mí en oleadas alucinantes de cabeza sin rostro. El famoso cuadro de Edward Munch, El grito, me evoca una impresión sentida diez veces al día. Un hombre arrastrado por una multitud, sólo visible para sí mismo, grita repentinamente para romper el hechizo, recordarse, regresar a su piel. Asentimos tácitos, sonrisas estereotipadas, palabras sin vida, apatía y humillación desmigajadas tras sus pasos se amontonan, se sumen en él, le expulsan de sus deseos y de sus sueños, volatilizan la ilusión de "estar juntos". Nos tocamos sin encontrarnos; el aislamiento se suma y no se totaliza; el vacío se apodera de los hombres a medida que aumenta su densidad. La multitud me saca de mí mismo, permitiendo instalarse en mi presencia vacía millares de pequeñas renuncias.
Los anuncios luminosos reproducen en todas partes en un centelleo de neón la fórmula de Plotino: "Todos los seres están juntos aunque cada uno de ellos permanezca separado". Basta, sin embargo, con extender la mano para tocarse, levantar los ojos para encontrarse, y mediante este simple gesto, todo se convierte en próximo y lejano, como por sortilegio."
Raoul Vaneigem, Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones, Anagrama, 1998.
________________________
Buena metáfora. En 2004 EU dio el golpe de Estado, ahora le manda menos ayuda económica que Brasil; El Banco Mundial no cede, no es su naturaleza. Francia sólo atina a pensar que es una posibilidad de mostrar que aún tiene algo de varo y... en realidad, con certeza, a nadie le importa auténticamente; nadie quisiera saber nada de la gente (nombres, números, empleos, condiciones físicas...).
Haití, de ahí los zombies, de ahí el vudú, de ahí los golpes de estado, la violencia, los salarios bajos, las imágenes que nos recuerdan que no todos somos los mismos, aunque en momentos como esos la gente realmente tenga la necesidad imperiosa de hacer algo que le retribuya en el futuro. Un desastre recuerda la amenza infantil de "¿por qué tú sí y yo no?"
Da pena ver la lástima propia sufrida en carne ajena.
Monday, December 07, 2009
El pico roto del cuervo alegre
Por lo general coincido con la idea de caminar entre muertos, de parir hijos oníricos y de contrarrestar -muy a mi pesar- la realidad de los otros como una aparente verdad a la que no he podido acceder. Me declaro completamente idiota ante las versiones de un minuto que no existió; en otras palabras ¿Cómo se podría enjuiciar lo que no compartimos (como diría la buena Virginia)?
Un momento; el sol se cae por encima. El horizonte cede ante la fuerza de un cuerpo que no es el nuestro y vemos un cuervo sobre un árbol:
la agigantada y cinética ilusión de la transparencia.
Las manos del asesino alrededor del cuello anuncian la resurrección de un niño que ya no existe desde ahora. El momento intercambiado de una realidad supone que para los demás no existió. Como ese árbol que se cae en medio de la nada... como ese sonido que no existe si no es para alguien. No habría muerte, ni salvación, ni crímen... sólo el tiempo resbalándose de entre el pico del cuervo. El tiempo que crea un agua distinta de la otra que no vio nadie y que no volverá a ser la misma, otra vez...
Tuesday, November 17, 2009
caviar asesino
Un grupo de personas se golpean entre sí. Miran al piso y maldicen. Sus rostros son un incendio casi extinguido, una luz falsa que parece el resplandor de un televisor en medio de un cuarto con las luces apagadas. Pelean contra algo que parece un pez o un perro, un monstruo henchido de palabras letales; una leyenda colocada en los malos labios adecuados.
Más allá, en el horizonte perpendicular a las vías de un tren; cerca de las barrancas disecadas para el paso, un grupúsculo de niños escucha la cátedra de un minero intrépido. El gambusino de un poema crepitando en las boñigas.
La palabra caviar dilatando pupilas, como la rabia o la peste...
Luego vino la mierda, anticipo impostado de la fatalidad, los animales cerúleo y verde levitando a mi alrededor; el aguijón punzante extraído de la carne para evadir el miedo.
Decapitar el verdor, el azul de una espiral viscosa y el tacto... la pura sensación de impregnar el ambiente con un cuerpo desconocido sobre un piso húmedo, defendiendo líquidos de colores como pescados, como ojos juzgando ante la espada los momentos de desnudarse, de caer como acostarse para siempre.
Monday, November 09, 2009
Búsqueda
"La vida está llena de culeros". Alguien alguna vez me preguntó para qué vivir sola si después de todo siempre iba a conflictuarme el desarraigo; el corporal, el de poros y puños.
Tengo 22 años, un hijo, la miopía en aumento, la casa revuelta y un completo desajuste de perversiones.
Quiero mirar esa pantalla como mirándome dentro de la redención.
Yo no soy nada y sin embargo podría gritar que una de las cosas que he sido es tuya.
El semen dentro y tuya, nada más.
Sin hijos, sin silencios, sin palmadas...
Todo cerrado y el semen dentro, como los platos dentro de las cajas.... como la mesa sin horas ni sentidos.
________
No sé si Ted Hughes fue determinante en la vida de Plath. ¿Ella habría sido algo más que una poeta menor o un ama de casa normal si él no hubiera sido un perfecto imbécil? ¿De qué se habrían tratado los poemas? Si Hughes no hubiese estado, quizá Sylvia estaría viva y no sería quien fue... ¿Eso tiene más valor que ser un icono?
No creo...
Monday, May 25, 2009
vómito
Sentir el mareo como el preámbulo del miedo. Aprender a sonreír no es posible hoy. Dejar el estigma y habitar el lugar impreciso entre una búsqueda de espasmos y la necesidad de sentirte bien.
No dolor de cabeza
no teñidas de pelo
no lazos que detengan la maleza
no expedientes ni nombres ni revistas
no no no no
Todo parece que se perdió cuando me negué a usar tapabocas y desinfectande de manos.
Aún no soy una persona desinfectada, como las cantinas y las universidades.
No dolor de cabeza
no teñidas de pelo
no lazos que detengan la maleza
no expedientes ni nombres ni revistas
no no no no
Todo parece que se perdió cuando me negué a usar tapabocas y desinfectande de manos.
Aún no soy una persona desinfectada, como las cantinas y las universidades.
Tuesday, April 21, 2009
Si tú miraras lo que veo que seguirás mirando lo que miré
manos que nacen de otras manos y dibujan cuerdas
cuerdas que pasan por encima de los cuellos
cuellos que se rompen ante cualquier pretexto
miradas de soslayo
lágrimas
improperios
visitas...
nombres como moscas sobre cadáveres
cadáveres sobre fragmentos del espacio
nulidad
formación
complicidad
ruptura
cuellos que anidan hueco, tras hueco...
como cuando haces un agujero para meter un clavo y luego ya no sirve...
pones encima un cuadro
pero hay un hueco...
Sanación...
cuerdas que pasan por encima de los cuellos
cuellos que se rompen ante cualquier pretexto
miradas de soslayo
lágrimas
improperios
visitas...
nombres como moscas sobre cadáveres
cadáveres sobre fragmentos del espacio
nulidad
formación
complicidad
ruptura
cuellos que anidan hueco, tras hueco...
como cuando haces un agujero para meter un clavo y luego ya no sirve...
pones encima un cuadro
pero hay un hueco...
Sanación...
Friday, April 17, 2009
oda a la madurez o qué mamadas nos hace pensar que venga Obama

Antes no alcanzaba el timbre
Ahora me tengo que preocupar porque me alcance para pagar un timbre, cubrir el costo de los recibos de luz y aparte no verme afectada por las huelgas del sindicato de los señores que proveen la luz.
Todo era tan fácil cuando me decía:
Total... ya alcanzas el timbre... ja
_____
Los 26 me encuentran en paz...
Gracias (y perdón) a todos...
Wednesday, April 01, 2009
April is the cruelest month...
Primero de abril
o
TÚ ERES LISA SIMPSON
Otro año acá, allá, por doquier. Cambiando la culpa, intercambiándola por trabajo.
No sé quién soy, ni para qué soy lo que soy o no. He soñado con tanto.
Los demás me duelen en una medida indescriptible. Tengo complejo de Santa Claus: quiero que me quieran pero que no me quieran, quiero que todos se rían y festejen, quiero que crean en mí, pero que en el fondo sepan que sólo soy un personaje de su imaginación.
Cualquier persona que tenga algo de valor querría estar contigo.
Valor como caballero medieval, como héroe de historieta
No, valor como lo uno vale como persona
Mmta, entonces nadie, nadie lo sabe.
Dijo: quiero que me quieras
quiero que me adores
Decide
Tengo miedo
No quiero nada
Todo está claro.
Uno se pone frente a una hoja en blanco y se da cuenta de que no ha aprendido nada de ni madres de nada.
Abrázame
No puedo creer que el amor de mi vida me diga esto
Yo no sé qué pasó
¿Hace cuánto te fuiste?
Ya no te escucho, no escucho más...
Las diferentes partes del universo que escuchan los gemidos, el mismo aire coludido. Dos personas en sitios distintos, tan distintos, masturbándose con recuerdos... con puros pinches recuerdos.
El alcohol es otro tema
o
TÚ ERES LISA SIMPSON
Otro año acá, allá, por doquier. Cambiando la culpa, intercambiándola por trabajo.
No sé quién soy, ni para qué soy lo que soy o no. He soñado con tanto.
Los demás me duelen en una medida indescriptible. Tengo complejo de Santa Claus: quiero que me quieran pero que no me quieran, quiero que todos se rían y festejen, quiero que crean en mí, pero que en el fondo sepan que sólo soy un personaje de su imaginación.
Cualquier persona que tenga algo de valor querría estar contigo.
Valor como caballero medieval, como héroe de historieta
No, valor como lo uno vale como persona
Mmta, entonces nadie, nadie lo sabe.
Dijo: quiero que me quieras
quiero que me adores
Decide
Tengo miedo
No quiero nada
Todo está claro.
Uno se pone frente a una hoja en blanco y se da cuenta de que no ha aprendido nada de ni madres de nada.
Abrázame
No puedo creer que el amor de mi vida me diga esto
Yo no sé qué pasó
¿Hace cuánto te fuiste?
Ya no te escucho, no escucho más...
Las diferentes partes del universo que escuchan los gemidos, el mismo aire coludido. Dos personas en sitios distintos, tan distintos, masturbándose con recuerdos... con puros pinches recuerdos.
El alcohol es otro tema
Monday, March 23, 2009
Un día de sanborns.

Sobre todo tenía que rimar. Como tres tristes tigres y Pepe pecas pica papas con un pico... Eso de la guerra de géneros me da un poco de asco.

Hasta abajo dice: La guía definitiva de las cartas y las tiradas. Pues a mí, lo que me interesa no son las cartas, luego resulta que hasta tienen biblia. Esto, señores, son las ediciones del futuro.
Y eso que fue una página al azar. Todos habíamos escuchado de la potencia sexual que le otorgaba el chocolate a Moctezuma, ¿no? Qué piterez. Otras que podrían estar incluidas, pero no quise averiguar: ¿Los esquimales se desnudan para tener sexo? o ¿En el círculo polar cogen los seis meses que son de noche y todos los otros seis que son de día trabajan todo el tiempo?
Saturday, March 07, 2009
aporreateclas
Cerrar los ojos en el insomnio, forzarlos a dejar de ver banderas rojas y negras, letras blancas. Obligarlos a dejar de pensar, de iluminarse cerrados con la imagen de una mujer mirando al cielo, recostada sobre una piedra, bebiendo pulque de una gran botella de plástico… Una mujer con los ojos iluminados, una mirada fija, de verdugo.
A los puercos cuando están pequeños los castran con una navaja Gillete, una de esas que tienen filo por lo dos lados. Les agarran las patas, sacan la navaja y les arrancan de un tajo los testículos. Chillan feísimo. Les ponen una madre y los dejan irse, sangrando.
Dejar de pensar, la renta, el agua, la vida, la vida…
A los puercos cuando están pequeños los castran con una navaja Gillete, una de esas que tienen filo por lo dos lados. Les agarran las patas, sacan la navaja y les arrancan de un tajo los testículos. Chillan feísimo. Les ponen una madre y los dejan irse, sangrando.
Dejar de pensar, la renta, el agua, la vida, la vida…
El 24 de abril hace un año que nos conocimos.
DOS MESES…
DOS MESES…
Is this real life?
No me voy a negar algo que me pertenece. Ese departamento en París es nuestro, Adriana, es nuestro…
No me voy a negar algo que me pertenece. Ese departamento en París es nuestro, Adriana, es nuestro…
El piso ha mejorado mi postura, al menos ya no despierto con dolor de espalda, ahora me duelen las orejas.
-Ya lo sé… No sé qué decir.
-¿Decir que cuando tuviste tu casa y tu tranquilidad no las quisiste, está de más?
-¿Decir que cuando tuviste tu casa y tu tranquilidad no las quisiste, está de más?
Una llamada…
Después del insomnio…
Después del insomnio…
Sonrío…
Abro los ojos.
Abro los ojos.
Tanta luz y andar a tientas…
¿Qué quieres? Dime qué quieres
Sólo estar…
Sólo estar…
Al menos ya tengo cortinas…
¿Esto es la vida, en serio? Leer un poco sobre el sleeping, beber agua, no tener dinero, no tener trabajo y no coger cuando quiero…
¿Esto es la vida, en serio? Leer un poco sobre el sleeping, beber agua, no tener dinero, no tener trabajo y no coger cuando quiero…
Ése no era el momento...
Me angustia la desolación. Miro ese foco encendido, esperando el día en que se quede así permanentemente y los vecinos llamen a la policía y encuentren que no recojo mi ropa sucia desde hace dos días y que no he sacado un solo traste desde que llegué…
Friday, February 27, 2009
Ruinas sobre ruinas sobre ruinas
Un ángel está parado sobre un lugar árido. Al fondo sólo hay montañas y polvo. Tiene la espada baja, los párpados casi cerrados, el rictus abolido. No hay luz, no hay ruido, no hay nadie. La cabellera levatada por el viento, el aliento divino, le enseña que todo lo que hay que mostrar es la construcción sobre las ruinas de otras construcciones que estuvieron sobre ruinas.
Remover y limpiar, con tacto insustancial, con fruición, los trozos de gestos guardados en la memoria. Reconstruir acariciando la pusilánime costumbre de enloquecer un día cada tanto. Doler para mostrar que la edificación de ciudades y la destrucción de las mismas es un caos laberíntico, una manera de defender la caída de los imperios y la pertinencia de las batalla.
________________________
ahora tengo que hacer una ciudadcita encima de las estúpidas ruinitas de mi puto poema
________________________
Respira...
Sí,
otra vez, A.
No se puede vivir así... tratando de ignorar todo.
Hay palabras, quizás demasiadas en una cabeza tan corta, tan confusa,
dime para qué.
Si ese hombre no te hubiera tocado no habrías descubierto el instinto, la fórmula primera, el límite de la destrucción. Tal vez algo que disuelto en la saliva logró enterrar un soplo de conciencia, un punto de luminosidad atávica que atravesó el dolor.
Luego fue dolor vete, dolor quédate, dolor mato, dolor ´muérete, dolor quéjate, dolor escribe, dolor déjate, dolor embriágate, dolor piérdete, dolor piérdeme, dolor no me quieras, dolor por qué no me quieres?, dolor ¿así?, dolor duélete, dolor quiérete, dolor a la mierda el dolor, dolor no puedo con la mierda que implica mandar todo a la mierda.
Luego fue dolor vete, dolor quédate, dolor mato, dolor ´muérete, dolor quéjate, dolor escribe, dolor déjate, dolor embriágate, dolor piérdete, dolor piérdeme, dolor no me quieras, dolor por qué no me quieres?, dolor ¿así?, dolor duélete, dolor quiérete, dolor a la mierda el dolor, dolor no puedo con la mierda que implica mandar todo a la mierda.
Y algo se quiebra, sí total, termina en animal después de haber sido tragado por una bestia pequeña y lógicamente negra, como el cifrado y perfecto funcionamiento de un instinto.
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