O los libros de lo inevitable

Friday, April 21, 2006

de las barricas del Ferrreira o ¿por qué los tartamudos sí pueden cantar?

Llevo más de un mes con una enfermedad estomacal que no entiendo. Tengo sed.
El 19 de abril de 2006 se terminó cuando tocaron el himno nacional en la radio... la programación había terminado y la botella de Oporto también ( a lo Pessoa) quería seguir bebiendo sola, ahora junto a la estatua, siempre frente al mar.

Me pregunto cómo es que en verdad no tuve tiempo para pensar en que ese día sería súmamente especial. Perdí la fortuna de reagalarme un sólo día en el cual verdaderamente dejara de importar todo.
Comenzó en el billar, después de un rato, todo es lo mismo. Siguió con mojitos cubanos que parecían tener cilantro y terminó con aceitunas & oporto, escuchando repetidamente a Chico Buarque, luego a Bach y la versión posmo de la monalisa que tan bien interpretaba Sinatra, después todo fue himno nacional y vaso vacío.

¿cómo puedo pagar que se tomen la molestia de felicitarme?
Hoy leía en mi bonita clase de retórica a Lakoff, sus metáforas de la vida cotidiana a la pura usanza yanqui no hacen más que solventar paradigmas que preferirías no haber pensado.
Comienzo a hartarme de la teoría de la literatura y de lo lingüístas (bueno de esos ya estaba harta) lo único válido que han hecho es crear la semiótica y eso por aquello de las justificaciones temporales.

¿por qué los tartamudos si pueden cantar?

Una película me acaricia de manera terrible, no sé si en realidad es que me la vivo en días aciagos o que simplemente soporto de manera más sencilla la crudeza que impulse lo vesánico y pusilánime y no la que termine con paradigmas morales ( no porque considere esas mamadas) sino porque me es tan hermosamente ajeno que me asusta.
De pronto me miro en retrospectiva, frecuentemente de pronto, y siento una culpa angustiante. No sé para qué chingados se crean tantas cosas, ¿de qué puta madre sirven tantos siglos de historia humana? ¿de qué chingados sirve que muchos hayan muerto creyendo en algo? ¿de qué? si en definitiva nadie es capaz de comprometerse con nada. Pinche generación de mierda, vengo a vaciarme para lograr la catarsis, vengo a que me quieran porque yo sola no he podido, vengo a incrementar las filas de frustrados porque es cagante trabajar, porque es mejor dejar que las cosas pasen, hacer a un lado lo que pudiera ser. Sólo mirar pasar... puta cobardía

En definitiva no puedo... Una vida sin pasión no tiene sentido para mí. Necesito la pasión tenaz. La perspicacia, la suspicacia, lo incongruente ¿por qué chingados no se abre la tierra y me enseñan lo que es en verdad sentir las llamas puras del más dantesco infierno?

He resuelto evitar las coincidencias

Me siento lo suficientemente absurda como para ignorar los encuentros fantásticos.
GRACIAS
a todos aquellos que se tomaron la molestia de felicitarme, gracias en serio... (aquí me pongo a llorar de gusto)

2 comments:

El del intelecto femenino said...

Ah, querida... desafortunadamente no fui a clase y no te vi. Me hubiera gustado felicitarte personalmente, darte un abrazo y un beso fugazmente perspicaz. Mandé felicitaciones verbales que, espero, llegaron. Pronto nos veremos y te daré un abrazo atrasado pero gustoso.

Mina said...

Muñeca, sabes que en el alma siempre estoy contigo... Sabes, me siento igual que tú, quiero dejar de culparme y dejar de sentirme una cadavérica alma vagante, tengo miedo, pavor a todo, soy una incongruente (en eso nos parecemos),quiero dejar de sentir este amor estúpido hacia esa estúpida persona que no lo merece, pero por más que trato no lo consigo y aunque diga que ya no lo haré, me desgarró el alma pensando en él e insisto en no llorar... Ya no sé nada, quiero volar y no puedo dejar de estar plantada, enterrada en el suelo, en mi eterno sepulcro... ¿Sabes?, ¡ya no sé nada!