O los libros de lo inevitable

Sunday, January 07, 2007

¿Y ahora dicen que hay un cuarto? No es negocio.

Hacía tiempo que no recordaba la sensación que me producía ver juguetes nuevos al pie de mi cama. Hoy por la mañana vi a todos esos niños con sonrisas que definitivamente no parecían de este mundo, Quizás todo tiene que ver con que en estos últimos días nada parece pertenecer a este mundo.

Me gusta pensar en lo que sentía cuando mi madre nos entregaba los sobres y nos decía: ¡Ya, háganle su carta a los reyes!

Sentía que el estómago me daba vueltas y en la víspera ¡woow! eso era adrenalina pura. Y al otro día salir a la calle o ir con tus primos y oír los ¿qué te trajeron los reyes? atropellarse.

Recuerdo muchos juguetes traídos por ellos, tanto como recuerdo el olor a paletas tutsi pop y el búho de la propaganda ("Cuántas chupadas hay que dar para llegar al chiclocentro de las paletas tutsi pop").Me emocioné mucho cuando me trajeron mi primer juego de biología (tengo una cicatriz en el dedo por el bisturí y una nalgada que recuerdo por haber ensuciado la mesa de trabajo de mi abuelo con tripas de rana), luego cuando me trajeron el de química (por cierto que en uno de esos experimentos locos casi me quedo ciega por no seguir las instrucciones, pero es que eso del libre albedrío es la neta) Me acuerdo también de mi microscopio (todos mi alegría, pero, por supuesto, porque con JUGUETES MI ALEGRÍA APRENDEMOS Y JUGAMOS. tan,tan) lo recuerdo porque el que me había heredado mi padre ya no servía y yo quería ver como era la piel de una hormiga, estaba obsesionada con eso. Y claro, nunca pude hacerlo y hasta ahora no lo he hecho pero... no pierdo la esperanza.



Sí, sí también tenía muñecas, algunas barbies, me acuerdo de la barbie doctora que terminó sin cabeza y sin pies porque en un ataque de "algo" le mordí los pies y se los arranqué y después me puse a llorar porque tenía como 40 pares de zapatillas para barbie y ya no podía usarlos. Ahh, también recuerdo una Shira (la de He Man) me gustaba mucho porque venía con todo y bestezuela poderosa. Esa chira terminó quemada con una lupa. La quemó mi primo porque yo no lo dejaba quemar hormigas con mi lupa azul y preciosa. ¡Era un abuso! Por eso lo quería picotear con esos cuchillos de plástico que se sumían, (jaja, eran la neta) Como era una peque entonces, me los guardaba en los calzones porque mi madre se empeñaba en ponerme vestido, por lo cual mi abuelo Genaro todavía me dice La Valentina ( y no por salsa, sino por belicosa).




También tenía mi espada de He Man ( y ya tenía el poder), la del augurio ( y podía ver más allá de lo evidente) y la garra de Leono, uff, hasta me acuerdo que ese día fuimos a chapu y me pintaron de Chitara ¡qué divertida me puse agarrando a nalgadas a mi hermana con la espada del augurio!. Luego me acuerdo que a los 10 años me trajeron mis primeros patines, lo recuerdo perfectamente porque nos llevaron a una pista y yo no podía ponerme shorts ni quería moverme, ni nada, porque eso de lidiar con las toallas femeninas desde el 30 de abril de un año antes fue un crímen biológico ¡pinches hormonas culeras!

De los últimos regalos que me dejaron cuando todavía creía en ellos fueron los patines en línea, causantes (junto con el karate) de que mi rodilla rechine peor que las bisagras del ropero de mi abuelita cuya llave no tiene llavero. Y así vienen todos los recuerdos... es que ¿a quién no le trajeron su bici los reyes?

Ahh, ser niño fue tan lindo. Antes te caías y te raspabas las rodillas y las manos y ya. Todos se burlaban de ti y punto. Ahora te caes y corres el riesgo de que se esguincen los tendones, se fragmenten los meniscos y te digan que te caes de hambre o de borracho. ¡Qué feo es dejar de esperar a los reyes magos!



Y a ustedes: ¿Qué les trajeron los reyes?







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Es el primer post del 2007; el primero que escribo después de pasar mi primera experiencia cercana con los funerales.
No sé si cuando estás en un grado de tan baja producción de endorfinas las cosas ya pasen por eliminación. Recuerdo que lloré pero no me di cuenta cuándo. Recuerdo que lo recordaba por muchas cosas pero no supe exactamente por cuáles. Me negué a verlo cuando lo llevaron en la caja. Me paré junto a él cuando no había nadie y lo vi así... con tanta paz, tan lejos de todo, como una imagen sacada de un cuadro en el cual ningun color es sobresaliente o doloroso. Armónico, sólo armónico. Y eso me hace sentir que no le debo nada.

5 comments:

EL PÁVIDO NÁVIDO said...

Pues fue una sorpresa que a mis 23 entrados en 24 llegarán los reyes magos y aparecieran en mi tenis vans edición limitada I love DF y no hicieran caso de mi cruda del cinco de enero. ¿Te acuerdas del zoológico play mobil? ¿o de los walkie talkies que perdian la frecuencia a más de tres metros? ¿de las avalanchas apache? creo que fueron algunos de mis más preciados presentes traídos la noche de epifanía. Varios Besos.
El P.N.

Jesus said...

woorale, la espada del augurio, que recuerdos, que nostalgia...

Algo para ti: http://www.zarbeco.com/images/MiScope%20Gallery/ants_head.jpg

Chica con ojos de ayer said...

Hola Preciosa.
Pues con lo que más jugaba y era mi adoración eran unos walkie tolkie con la cara de Mario Bros...sí, ese barrigón y chaparrín bigotudo de los video juegos y la inigualable espada del augurio(aún soy fan de los felinos cósmicos) y nunca olvidaré los patines en linea, los cuales aún conservo y los cuales aún me quedan, con los que me dí muchos golpes en muchas bajaditas del Naucalli....aaahhhh(suspiro)
Ahhh que tiempos en los que solía ser feliz sin preocuparme por ello.
Gracias por recordarme esos momentos que estaban tan guardados.
Muchos besos y abrazos.
Ciao

LaFanfarlo said...

Todo se vino abajo, cuando salieron Los Power Rangers...

ceguera marchando said...

Pávido: ¿cómo no recordar esos walkie talkie? ¡había tantas cosas que decir entonces!. Las avalanchas apache ¡claro! fui atropellada por una que no deja lugar al olvido, se marcó en mi nariz.

Jesús: Gracias. No me acostumbres a ver cumplidos mis caprichos. (smack)

Vi: Ahh, el naucalli. Tienes razón esos recuerdos estaban más que guardados. Yo me acabé mis patines en línea y no hubo otros. Más besos para ti, preciosa.

Fanfarlo: Es cierto, los power rangers eran... mmmm... como ultraman remasterizado. JAJA, me acuerdo de esos monstruos tan cagados.