O los libros de lo inevitable
Monday, January 30, 2006
¿Dejar de ser sería, pues, tan simple?
Sunday, January 29, 2006
Thursday, January 26, 2006
La silenciosa ¿ruda o técnica?

Tuesday, January 24, 2006
Soy totalmente romántico

Hay un par de cosas de las cuales quisiera desprenderme, la primera de ellas la estaba logrando hasta antier que mi sueño volvió a atormentarme. Lo siento, no quería molestar, sólo había sido demasiado como para evitar preguntarlo.
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No cabe duda que ese hijo de su Venus madre no sabe lo que hace. Pensé que la primera vez que alguien me dijera: Eres la mujer que siempre había soñado, yo iba a caer rendida pero pues no, tenía ganas de salir corriendo... ¡tantas palabras bonitas me agobian, no las creo! Así que de nada valen todos los discursos nuevos que he aprendido, siempre que pasa eso termino diciendo: ¿cómo cuates? o no eres tú, soy yo... (¿de qué sirve señor, de qué sirve?)
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La plática de hoy con Asdrubal el mago me ha animado bastante, es cierto aquello de que las justificaciones nos vinieron a partir la madre, reitero mi declaración de personas non gratas hecha a los psicoanalistas.
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Me encontré una paginita en donde te enseñan como plantar cannabis y cuidarla como a tu vástago. Tienen que ver eso y aplicarlo. Aquí la paginita: www.geocities.com/Athens/ Crete/7892/cannabis/plantar.htm
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Y yo si soy totalmente romántico aunque a veces crea que si hablo un poco más de lo posible termina por convertirse en una reverenda incertidumbre.
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Mañana cumple años mi otra mujer: Virginia Woolf, todos podrían festejarla leyendo un poco de The waves, o Mrs Dalloway, por cierto que la película igual vale la pena (las horas) yo jamás la volveré a ver, es encontrarse demasido.
Sunday, January 22, 2006
Nota de las desmesuras

La reencarnación ha sido uno de los contenidos preferidos de los amantes del esoterismo. Siempre me he considerado un tanto incrédula acerca de ciertos temas, pero como todo en lo que creo, es ciertamente más sencillo sostener alguna noción más bien justificadora de ciertos momentos inexplicables. Existen episodios en mi vida que ciertamente no podría asumir de no ser por aquellos argumentos que resultan de poner a discutir lo que pasa oníricamente, lo que pasa internamente y aquellas pocas nociones mentales que pudieran lograr relacionar argumentos tan disímiles. Desde hace mucho tiempo me despierto a escribir, la escritura es algo de lo que no puedo prescindir, la literaturización de los actos inexplicables me resulta completamente delicioso, la suerte de paz interior que se resuelve al leer la ficcionalización de un lapso anómalo es lo mejor para mí.
Sobre la reencarnación me gustaría asumir solamente un par de cosas, estoy convencida de que existe, sé que muchas personas que ahora están en mi registro mental han pasado conmigo algún lapso de tiempo en otra vida, sé también que las personas que no he conocido antes, no me agradan la mayor parte de las veces. Por eso me cagan los psiquiatras y los psicólogos, están tan racionalmente convencidos de que las afecciones mentales pertenecen sólo al rango de los grupos. Si vives algo individualmente ¿cómo convences al otro de que es verdad? Tal vez la pregunta no deba estar basada en el verbo convencer, en primer lugar, más bien sería algo como dar cuenta (bien filosóficos) de que existe algo que tal vez nunca podamos entender como generalidad. Mi afición a la historia de las religiones no es gratuita, trato de encontrar argumentos medianamente colectivos que sean capaces de aminorar la desesperación que se vive al tratar de explicar lo que debe ser explicado. He visto a la gente morir las veces necesarias como para no querer volver a verlo, la última fue el 19 de abril de 2005, un terrible momento que tenía que llegar precisamente en ese grado de sensibilidad en que me encontraba, la otra que no sé si murió fue la noche anómala del 5 de Octubre del mismo año, un hombre me dijo Señorita, a usted la estaba esperando, anoche me dijo diosito que me la iba a encontrar... Estaba completamente ebrio, no sé, ¿por qué tuvo que decir eso?
(Gracias a la bellísima ficcionalización del buen Dj Melvin )pude pasar por alto fácilmente ese suceso, aunque por más que pueda pasar por alto ese tipo de cosas, no dejan de martillarme lo muchos por qué que suceden al acontecimiento, tal vez cualquiera que se dedique a las artes ocultas estaría sumamente feliz de que le ocurriera, pero ciertamente, yo no, soy demasiado débil para ello.
No me voy a afiliar a los partidarios de Dios, el cielo y el infierno me son indiferentes, la espada de Madhok atravesándome no es algo que me intimide; el juicio de Visnú, ¡caray!, ni siquiera entraría en mi catálogo. El río de las almas, la idea de que todos los seres humanos poseen esa divina posibilidad de transformarse y reencontrarse me convence lo necesario.
Hoy conocí a un niño que todavía no tenía un año. Cuando lo vi con su madre estaba llorando. Me acerqué a saludar. El niño paró de llorar, y me sonrió (¡!) y me hizo las señas que hacen los niños para que los cargues, en ese momento pensé (¿cómo puede ser esto posible? Todos los pequeños que he conocido casi lloran nomás de verme (no los culpo, no los culpo) Cuando lo cargué el monstruo se puso de lo mejor, en ese momento nos miramos a los ojos y extrañamente así pasaron algunos segundo... en ese momento no pensé nada, pero cuando tenía que irme y se volvió a echar a llorar lo abracé y sentí que su mirada me era tan familiar que hasta ahora no puedo dejar de pensar en la profundidad de sus pupilas, sobra decir que cada que intentaba irme se ponía a llorar como desesperado, y terminé platicando con Lilia en la puerta de mi casa mientras él se dormía.
Mis demonios y yo consideramos dos posibilidades para explicar esto: 1. Me está entrando el sentimiento maternal y él lo sintió (si es así, ya me chingué) y 2. Fue mi reencuentro con alguien a quien quise mucho en otro tiempo, me era tan familiar su manera de mirar que creo que me daría miedo volver a encontrarlos.
Y pues, no pretendo que se afilien al club de los que se convencen de reencarnar, tal vez es la mejor chaqueta mental que se pudo haber inventado en el mundo. Pero si es así ¿ Por que las antiguas civilizaciones se explicaron de esa manera tantas cosas? Debe existir algo de verdad en un saber colectivo ¿no?
Después de contárselo a la única persona a quien sé que conozco desde otras muchas vidas antes (Jorge) no puedo más que sentir una inmensa paz. Gracias a mis demonios, siempre llegan las personas adecuadas en el momento preciso, esta vez le tocó a Iván (el niño).
Y gracias Jorge por estar, por jalarme las orejas cuando es necesario.
Saturday, January 21, 2006
Si no han probado la noche...

Thursday, January 19, 2006
Hablo nada más por darte el gusto de ver cumplidas mis habladas.
ebrio de tardíos nacimientos;
solo con esta antigua lumbre.
Encarcelado de cadáveres
flojos, de impudor sexagenario,
nuevamente por caminos tuyos
o nuevamente tuyos, vengo
a mi corazón entre tus huesos.
Desmañado te contemplo;
sin mañan me despierto; oscuro
de hallarte ahora, de tenerte,
pura experiencia táctil, válida.
Hoy es el día donde vive
ahora la vida, y nos es nada,
por ahora, la muerte. Brota
flama el costillar desvencijado.
En préstamo te das; prestada
te volviste a mí por este instante.
En la tierra de ahora, en esta
tierra de aquí, nos encontramos.
Aquí. Ésta. Ahora. Tuya. Nuestra.
Desmañado, sin mañana;
pero sin ayer, desayerado
también. Por puro gusto ahora,
no por necesidad, te nombro.
6. Bonifaz Nuño.
Me niego a la negación de saberte (hoy es 19).
Todo sucede demasiado tarde...
Wednesday, January 18, 2006
Una de las desilusiones capitales: el yo

Borges. Cuatro. El budismo. En Siete Noches.
Monday, January 16, 2006
fuma y tose, tose y fuma
Sunday, January 15, 2006
¿y...

Thursday, January 12, 2006
Acabo de (la razón no importa)
Fue muy impresionante: al ir a beber,
brotó una leve llama del borde del vaso.
Mefisto le impidió secarse la boca con el puño,
pues habría achicharrado los encajes.
Desde aquél punto y hora empezó a cuchiplanchar Helenas,
a cometer inconsecuencias tales como impetrar a Paula
-y no es preciso más sospechar que la pobre Gretchen
valía en realidad bien poco.
Yo, en cambio,
navego confiado en que mi alférez repetirá cada mediodía,
por la escotilla bajo la cual espero
reclinado en una otomana:
-Nautron respoc lorni virch
Me contento con imaginar que "respoc" viene de "Crespo",
"Nautron" de "Nautilus" en parte;
aún así, el sentido general se me antoja claro.
Gerardo Deniz, Op. Cit.

Sin proponermelo he estado sobria desde hace casi un mes. No me he emborrachado en todo el año. Creo que estoy perdiendo la razón, tanta sobriedad me agobia. Ayer hasta me quería unir al club de los optimistas, eso es decadencia... Por cierto que primero les iba poner una foto del encantadoramente feo Deniz pero mejor y aprovechando, les pongo una que me acaba de llegar por encargo (¿ya ven por qué quiero una cámara digital?). Es de mi mujer y por supuesto, ninguna relación con el texto de Gerardo.
Tuesday, January 10, 2006
Se solicita chofer sexy para taxi
nudo
J. García Terres. Poesía y alquimia
¡Qué cabrón!
Monday, January 09, 2006
Returning as before
Día seis,
EL HIPÓCRITA
Este camino recto, entre la niebla,
entre un cielo al alcance de la mano,
por el que mudo voy, con escondido
y lento andar de savia por el tallo,
sin mi sombra siquiera para hablarme.
Ni voy -¿a dónde iría?-, sólo ando.
Niebla de los sentidos: no mirar
lo que puede esperarme allí, a diez pasos,
aunque sé que otros diez pasos me esperan;
frígida niebla me anubla el tacto,
y no me deja oírla ni gustarla
y echa el peso del cielo a mi cansancio.
Este río que no anda y que me ahoga
en mis virtudes negativas: casto,
y es hora de cuidarme de mi hígado,
hora de no jurar Su Nombre en vano,
de bostezar, al verme en el espejo,
de oír silbar mi nombre en el teatro.
Gilberto Owen. Simbad el Varado.
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And I must borrow every changing shape
to find expression... dance, dance
TS Eliot. Portrait of a lady
Thursday, January 05, 2006
Kali
Wednesday, January 04, 2006
Hay un espejo que me ha visto por última vez

Hay sentimientos que pueden parecer irracionales, lo cierto es que mirar de frente a la humanidad nos predispone a la necesidad de solventar el sufrimiento, tal vez solventar el sufrimiento mismo de quien observa. Caminando por esas mismas calles de una parte de mi infancia, descubro miles de cosas en las cuales no había reparado, el lugar no es el mismo y eso agota mi paciencia. Cada vez hay más autos transitando las avenidas, cada vez más gente envejece, cada vez más gente te olvida porque la última vez que te vio no pensaste que iba a estar muerto la próxima vez que, como siempre lo hacías, quisieras saludarlo. Si para todo hay término y hay tasa/ y última vez y nunca más y olvido/ ¿quién nos dirá de quién, en esta casa/ sin saberlo, nos hemos despedido? Comienzan a darme horror estas palabras.
Hace poco tiempo discutía con el buen Luis el por qué de la indigencia, y bueno no llegamos a nada pero nos entristecimos muchísimo. Existen varias perspectivas, yo pienso que dar una moneda no resuelve nada más que nuestro sentimiento de culpa; creo que deberían terminarse los culeros que no tiene ganas de trabajar pero sí de coger y por eso hay demasiados niños ( sus hijos) que los mantienen sin carencia, niños educados en el arte de provocar lástima y culpa en los demás, niños de ojos grandes, humedecidos por la desnutrición, niños de pies agrietado a fuerza de su desnudez. Pero, ni modo, tienen a esos culeros como padres y pues, ni qué hacerle. Si a los indigentes les ponen un refugio donde tengan comida y cama, ya no quieren trabajar (bueno, en realidad por eso son indigentes) y es que muchos de los que se encuentran en esta situación no han querido integrarse al sistema mierdero reproductivo capitalista, simplemente están hasta la madre de ser uno más. He pensado seriamente en eso y me sorprende cómo es que no mueren con el frío que está haciendo estos días, ni siquiera tienen tos. Tal vez ellos serían los que en una época glaciar futura, sobrevivirían y no yo, a la primera de cuentas me da pulmonía, a la pirmera de cuentas no podría orinar porque no me tomé dos litros de agua, tendría una gastritis impresionante por no comer a mis horas, me moriría del dolor, o tal vez no. Pasa lo mismo con los náufragos ¿por qué cuándo ven que ya no hay posibilidades, se aferran a vivir, incluso a costa de comerse entre ellos, ahí está Alvar Nuñez.

A estas alturas del post ya no sé qué decir, tenía muchas cosas en la cabeza y esperaba plasmarlas, pero ya me perdí, ni siquiera sé por qué tengo abierta la Biblia frente a mí. No creo que exista una solución a la condición humana, tal vez, los padres de los niños que piden dinero son gitanos y el pecado original no los alcanza, por eso no trabajan; tal vez, la viejita de la vaina prefiere trabajar para no morirse de inacción en su casa y piensa que es una labor sumamente importante alimentar a los pájaros de la colonia todos lo días, tal vez a ella la guíen los pájaros a través de la Estigia y no los perros; tal vez el anciano que murió sin despedirse de mí ni siquiera se dio cuenta de que dejé de pasar por ahí hace muchos años; tal vez los vagabundos que no se han querido quedar en este pinche sistema de intercambio monetario están viviendo la mayor experiencia reflexiva de su vida, un pensamiento elevadísimo que los convertirá en personas sumamente sabias en la otra vida; tal vez debo corregir mi estúpida sensibilidad inmediata.
Miren nomás está ironía:
Si el señor no construye el templo, de nada sirve que trabajen los constructores; si el señor no protege la ciudad, de nada sirve que vigilen los centinelas. De nada sirve trabajar de sol a sol y comer un pan ganado con dolor, cuando Dios lo da a sus amigos mientras duermen.
Salmo 127 (126)
¿Entonces...?
Friday, December 30, 2005
Imbunches
Este libro no sólo representa la expiación de múltiples personajes, sino que el que narra es característicamente "mudo". Dicen los Hemeneutas (en reseña patito) que para consolidarse como sujetos uno debe ser capaz de decir SOY ( o como Rimbaud: el yo es otro). El lenguaje es aquella red intrincada que nos permite estructurar nuestra realidad como sujetos. Extraño resulta dentro de la narración que Humberto Peñaloza ( el narrador) sea mudo y además sea capaz de mimetizarse con muchos personajes. Nulificación y confusión de la identidad, circos, monstruos, gigantes ( no en el sentido tradicional), sexos mermados, ambientes ruines, locura y muchas más cosas podrá usted encontrar en esta excelente novelita. Les transcribo algo, nomás para que se animen:
Mi espacio se va reduciendo con los remiendos de la de la vieja que ha estado cosiendo par que yo no salga, es una vieja la que cose, sentí la vejez de sus dedos manejando los sacos mientras cosía , yo rajo y muerdo, de nuevo cose y cose para reducir mi espacio, las manos dan vuelta al atado por si hubiera una rotura que se escapó a sus ojos legañosos y la encuentra y la remienda cuidadosamente como si tratara de bordar iniciales sobre la batista más fina, no de coser arpillera. No quedan orificios: el paquete es pequeño y perfecto. Guarda su aguja. de otro rincón de la capilla arrastra otro saco y echa adentro el nuevo envoltorio, junto con otro paquete de azúcar, varios pares de medias de lana, muchos papeles, yerba, trapos, basura. Con un gran esfuerzo se echa el saco al hombro. Sale de la capilla deambulando por el desierto de los infinitos pasillos simulados...
Posteriormente, la vieja está sentada debajo del puente, frente a una llama difícil de avivar, después de meter las manos a sus bolsos y sacar astillas e hilos, decide vaciar el contenido del costal que lleva al hombro:
La vieja se pone de pie, agarra el saco, y abriéndolo lo sacude sobre el fuego, lo vacía en las llamas: astillas, cartones, medias, trapos, diario, papeles, mugre, qué importa lo quesea con tal de que la llama se avive un poco para no sentir frío, qué importa el olor a chamusquina , a trapos quemándose dificultosamente, a papeles. El viento dispersa el humo y los olores y la vieja se acurruca sobre las piedras para dormir. El fuego arde un rato junto a la figura abandonada, como otro paquete más de harapos, luego comienza a apagarse, el resocldo a atenuarse y se agota cubriéndose de ceniza muy liviana que el viento dispersa. En unos cuantos minutos no queda nada debajo del puente. Sólo una mancha negra que el fuego dejó en las piedras y un taro negruzco con asa de alambres. El viento lo vuelca, rueda por las piedras y cae al río.
Por cierto que el imbunche tradicional representa a un personaje contrahecho, pero de alguna extraña manera (una de esas que no sabe si las inventó o las leyó) me queda el concepto de que el imbunche es un ser cuyos agujeros corporales (9 o 10, según el sexo) son cosidos por brujas. A ver si ustedes encuentran otra definición.
Monday, December 26, 2005
Caro papà
Estas fechas definitivamente me colocan fuera del mundo. La gente se instala en una especie de subrepticia movilidad, indiferentes ante muchas cosas (más indiferentes).
He recibido, tal vez, una lección de vida (otra) en menos de un mes. Me doy cuenta de que mi infancia no está tan lejana como pensaba. Casi por regla lloro ante dos cosas, aunque los que realmente me conocen saben que lloro frecuentemente. Lloro ante las cosas hermosas más que ante las terribles. Las dolorosas no las menciono, todos lo hacen. Mi padre no sólo puede ser un muy buen escultor cuando se lo propone; un gurú de la economía cuando no le da güeva; un pintor medianamente disciplinado cuando quiere; un trotamundos incivilizado que deja a su familia unos 10 años; una malísima persona cuando nota que está inserto en una sociedad; también puede ser un alguien que puede hacerme llorar escuchando como hace de la guitarra un deleite. Escucharlo tocar el romance anónimo español me ha hecho llorar de nuevo frente a algo hermoso. Mi padre conjunta los dos aspectos que fulminan la presa de mi llanto: la belleza y lo terrible. Mi primer recuerdo de él es en la punta de las escaleras de la casa de mi abuela buscándonos, a mi madre y a mí, nos gritaba desesperado, era el temblor del 85. Después lo recuerdo leyéndome los zapaticos de Rosa de José Martí. Y después muchos otros, dispersos y crueles.
Este 24 por la noche me acordé entre las notas de la guitarra que la primera vez que le di a leer un libro en el cual aparecía uno de mis textos me dijo que mi compromiso debería estar con la sociedad, que para eso iba a la universidad, que no había dejado medicina para dedicarme a pensar en mí. Y me dio a leer los intelectuales orgánicos de Gramsci. Obviamente en esos momentos me preocupaba el mundo y su opinión, ahora ya no, aunque le recomendé un libro de Kenzaburo Oé (que desde mi punto de vista es muy bueno) porque parodia el infierno de una manera muy tranquila y común. Pero lo único que me dijo fue: Este tipo sólo se ocupa de sí mismo, no aporta nada a nadie, no habla del mundo, no habla de su tiempo ni de su sociedad, vive en un universo limitado por sus propias tendencias (¡zaz!) ¿Y tú no? -le dije- Y como era de esperarse ( como siempre) me llevó la contraria. -Yo no, porque puedo leer de todos los que escriben algo enriquecedor. A ver dime ¿Tú por qué escribes palabras que no se entienden fácil? - Pues porque busco el adjetivo preciso para expresar lo que necesito. -No, deberías escribir para que todo el mundo lo entendiera.
Bueno, fue una larga charla y terminamos discutiendo (como siempre) Y ni siquiera sé si en verdad vale la pena que alguien lea esto, o vale la pena tener un blog en donde no se hable más que de mí. Ya no sé, incluso, si vale la pena seguir escribiendo lo que escribo. Me importa nada lo que piense la sociedad de lo que hago, eso me tenía en una grave recesión de letras. No quiero, y tal vez, no puedo, volver a publicar algo en vida, pero este espacio se ha convertido en una empresa fascinante en donde me puedo dar el lujo de escribir muy mal y no habrá alguien que me diga ¡qué chido! o ¡qué malo! ni siquiera ¡qué interesante! No sé para qué (como siempre) pero es una cuestión hedonista, de nuevo. Bien podría sólo guardarlo en un archivo y no mostrarlo, pero dejemos que a estas palabras también, se las lleve el infinito de la red, que se larguen porque duelen.
Hablé de mi padre porque realmente es uno de los seres que más me lastiman en el mundo, es como una Madame Bovary perversa y violenta, es el caro papa de Alesi, es muchas cosas que no podré definir, porque en el curso, y sin quererlo, me definirían. Me agobia pensar en su muerte inútil y su talento desperdiciado en prejuicios, pero no haré nada.
Me ha enseñado un libro que está escribiendo, es una aproximación a la literaturización de su experiencia de vida, pero tiene ese toque delicioso de los que apenas han tocado a la literatura, sin prejuicios, sin rebusques y con mucha imaginación. Sorprendente que una persona de mi edad que no estudia letras haga lo mismo y también se niegue lo que hace, en fin que mis palabras ya no sirven para convencer a nadie.
Va para ti Carlos, como homenaje a lo que eres y queda lejos, como los otros. ¿Sabes por qué deje de creer en Dios? porque le pedía que murieras. Ahora, a 13 años de distancia, entiendo por qué no lo hiciste.
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que yo veía que veías que tus miradas ya no eran hermosas-fuertes.- orgullosas, fieras respetadas y temidas por los demás.
que yo veía que veías alejarse a mi madre, que yo veía que veías el inicio de un normal dramático desmoronamiento.
que yo veía que veías los litros de vino y las botellas de coñac aumentando considerablemente.
que tenía 15 años y medio viendo que veías que yo escapaba de casa, que mi madre escapaba de casa.
que tú querías representar al Duro
que no tuviste a ninguno
Que te quedaste solo en una cosa con dos cuartos más servicios.
que los litros de vino y las botellas de coñac siguieron aumentando
que un día, que el día, en el cual viniste a sacarme de los separos secretos de Milán, vi que te vacías solo. que tú querías a tu mujer o a tu hijo o a los dos en aquellos cuartos más servicios. que he visto que veías que estabas dispuesto a todo con tal de recuperarnos.
que he visto que has visto tu mano tendida en señal de paz, de armisticio.
que he visto que has visto sobre tu mano un esputo.
que he visto que has visto tus ojos lagrimeando soledad incrustada de sangre masoquista, punitiva.
que he visto que has visto el deseo de querer castigar tu vida.
que supe que sabías que tu hijo era un drogadicto, que tu mujer esperaba un hijo de otro hombre (hijo que a ti no te quiso dar)
que ahora ves que veo que el primero eres tú. que juegas baraja con el descarte, haciéndote el descartado.
Pero jugando, igualmente. que ahora ves que veo que te adoro, que te amo desde lo más profundo del ser.
que ahora ves que yo veo que mi madre se lamenta. ALESI FELICE PADRE DE ALESI EROS
que ves que yo veo que he huido una vez más hacia la soledad.
que tú ves que yo veo sólo una gran, grandísima negrura, la misma negrura que yo veía que tú veías.
que seguirás mirando lo que veo.
Mamá Morfina. Eros Alesi





